| El camino de Cristo |
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| Escrito por Rvdo. Jorge Daniel Zijlstra Arduin | ||
| Lunes 24 de Mayo de 2010 20:35 | ||
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...Te escribo desde mi cruz a tu soledad, a ti, que tantas veces me miraste sin verme y me oíste sin escucharme. A ti, que tantas veces prometiste seguirme de cerca y sin saber por qué te distanciaste de las huellas que dejé en el mundo para que no te perdieras. A ti, que no siempre crees que estoy contigo, que me buscas sin hallarme y a veces pierdes la fe en encontrarme, a ti, que a veces piensas que soy un recuerdo y no comprendes que estoy vivo. Yo soy el principio y el fin, soy el camino para no desviarte, la verdad para que no te equivoques y la vida para no morir...
El Camino de Cristo Rvdo. J. D. Zijlstra Filipenses 3:17 - 4:1 Lucas 13:31-35
Quisiera comenzar leyendo una carta muy especial dirigida a cada uno de nosotros en esta mañana. Dice la carta: Te escribo desde mi cruz a tu soledad, a ti, que tantas veces me miraste sin verme y me oíste sin escucharme. A ti, que tantas veces prometiste seguirme de cerca y sin saber por qué te distanciaste de las huellas que dejé en el mundo para que no te perdieras. A ti, que no siempre crees que estoy contigo, que me buscas sin hallarme y a veces pierdes la fe en encontrarme, a ti, que a veces piensas que soy un recuerdo y no comprendes que estoy vivo. Yo soy el principio y el fin, soy el camino para no desviarte, la verdad para que no te equivoques y la vida para no morir. Mi tema preferido es el amor, que fue mi razón para vivir y para morir. Yo fui libre hasta el fin, tuve un ideal claro y lo defendí con mi sangre para salvarte. Fui maestro y servidor, soy sensible a la amistad y hace tiempo que espero que me regales la tuya. Nadie como yo conoce tu alma, tus pensamientos, tu proceder, y sé muy bien lo que vales. Sé que quizás tu vida te parezca pobre a los ojos del mundo, pero Yo sé que tienes mucho para dar, y estoy seguro que dentro de tu corazón hay un tesoro escondido; conócete a ti mismo y me harás un lugar a mí. Si supieras cuánto hace que golpeo las puertas de tu corazón y no recibo respuesta. A veces también me duele que me ignores y me condenes como Pilatos, otras que me niegues como Pedro y que otras tantas me traiciones como Judas. Y hoy, te pido paciencia para tus padres, amor para tu pareja, responsabilidad para con tus hijos, tolerancia para los ancianos, comprensión para todos tus hermanos, compasión para el que sufre, servicio para todos. Quisiera no volver a verte egoísta, orgulloso, rebelde, disconforme, pesimista. Desearía que tu vida fuera alegre, siempre joven y cristiana. Cada vez que aflojas, búscame y me encontrarás; cada vez que te sientas cansado, háblame, cuéntame. Cada vez que creas que no sirves para nada no te deprimas, no te creas poca cosa, no olvides que yo necesité de un asno para entrar en Jerusalén y necesito de tu pequeñez para entrar en el alma de tu prójimo. Cada vez que te sientas solo en el camino, no olvides que estoy contigo. No te canses de pedirme que yo no me cansaré de darte, no te canses de seguirme que yo no me cansaré de acompañarte, nunca te dejaré solo. Aquí a tu lado me tienes, estoy para ayudarte. Te quiero mucho, tu amigo Jesús
Titulé la predicación de hoy "el camino de Cristo" pensando en los pasos de Jesús en nuestro mundo, pero pensando también en el camino que recorrió para asumir su cruz. El texto del evangelio de hoy nos marca un momento especial del camino de Jesús, su llegada a Jerusalén la ciudad santa en la que será acusado falsamente, juzgado con injusticia y condenado a una muerte que no merecía, pero a través de la cual nosotros encontramos la senda del camino que conduce al Padre. En mateo 7 se refiere que Jesús dijo claramente: 13 »Entren por la puerta estrecha. Porque es ancha la puerta y espacioso el camino que conduce a la destrucción, y muchos entran por ella.14 Pero estrecha es la puerta y angosto el camino que conduce a la vida, y son pocos los que la encuentran. Esa misma disyuntiva entre vida y muerte, entre salvación y condenación es la que Pablo identifica al hablar de los que siguen el ejemplo y los que niegan a Cristo. Por esto es tan enfática la invitación de Pablo a los seguidores de Cristo a recordar cuál es el camino y cuan importante es mantenerse firmes en Él. La exhortación es pastoral es dura, pero sobre todo es sincera: hermanos, y hermanas, manténganse firmes en el Señor. Es una invitación a mantenerse en el camino de Cristo y no desviarse por caminos más transitados pero que son de destrucción ni desviarse en atajos que pudieran resultar atractivos pero que no conducen a nada permanente. Los cristianos somos los seguidores del camino de Cristo, es tras sus pasos que vamos cada uno/a de nosotros, eso es ser cristianos. Es interesante notar que el cristianismo era en los primeros siglos denominado "El Camino" y los seguidores de Cristo eran llamado "los del camino". Esta es la senda antigua y eterna que transitamos, la senda de la vida y de la bendición. ¿Saben que fue precisamente el mismo apóstol Pablo quien nos dejó el testimonio respecto que los Cristianos son Los del Camino? El mismo apóstol Pablo, autor de la carta a los Filipenses, que hoy leímos, quien llama así a los cristianos.. En Hechos 9 1 y 2 -inmediatamente antes de su conversión- Pablo férreo y cruel perseguidor de la iglesia y de los cristianos 1, respirando aún amenazas y muerte contra los discípulos del Señor, vino al sumo sacerdote, 2 y le pidió cartas para las sinagogas de Damasco, a fin de que si hallase algunos hombres o mujeres de este Camino, los trajese presos a Jerusalén. Que interesante que Pablo que hoy parece presentarse como ejemplo fue el que antes persiguió a los seguidores y seguidoras de este camino. Que ejemplo! Es chocante a primera vista leer el texto de hoy de boca de quien antes fue un perseguidor de los seguidores de Cristo. Un ex enemigo de la cruz, puede por su conversión ser ejemplo...saben por qué? No por lo que haga o deje de hacer, sino por lo que Dios hace en él. En este sentido yo no soy ejemplo por lo que haga, pero si somos ejemplo cuando se ve lo que Dios hace en nosotros. 17 Hermanos, sed imitadores de mí,(A) y mirad a los que así se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. 18 Porque por ahí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son enemigos de la cruz de Cristo; Más sin embargo si miramos con atención y profundizamos en la lectura bíblica veremos que Pablo no se presenta como ejemplo para conseguir la vida, sino sólo como ejemplo de seguidor y promotor del camino que es Cristo. Un obrero, que se reconoce inútil y débil, solo puede ser ejemplo de quien reconoce que el poder, la iniciativa, la acción es de Dios, no de sí mismo. La verdad es que más miedo hay que tener de quienes dicen yo soy el ejemplo que de aquellos que dicen, no me miren a mi: miren el modelo.
El texto dice sed imitadores de mi y mirad a los que se conducen según el ejemplo que tenéis en nosotros. La NVI es aún más clara y pone en un lenguaje más correcto la invitación de Pablo. Dice la Palabra
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